La salud mental y prevención del suicidio requieren espacios para que la comunidad se exprese y proponga el planteo de los temas.
El trastorno de salud más frecuente que contribuye al comportamiento suicida es la depresión.
Está involucrada en más del 50% de los intentos de suicidio y en un porcentaje aún mayor de suicidios consumados.
La prevención del suicidio apunta a eliminar el estigma hacia la salud mental y trabajar para que las personas pidan apoyo siempre que estén ante una situación emocional complicada.
El suicidio aparece como salida cuando una persona entiende que es insoportable un dolor físico o emocional, enfermedad terminal, problemas económicos, pérdidas afectivas, soledad o humillación.
